Evaluación de los dolores de maduración y estructura ósea
En muchas ocasiones, las molestias nocturnas o posteriores a un día de juego intenso se vinculan directamente con problemas de crecimiento óseo, donde los tendones se adaptan al ritmo de elongación del esqueleto. No obstante, es imperativo que el especialista examine minuciosamente cada caso para descartar verdaderos problemas óseos infantiles de índole metabólica o infecciosa, garantizando que la densidad y la mineralización del hueso correspondan adecuadamente a la edad cronológica del paciente.